Una idea la poseía. Esa idea, tan simple, que lo cambiaba todo. Que
nuestro mundo no es real. Que tenía que despertar para volver a la
realidad, que para volver a casa debíamos suicidarnos.
- ¿Recuerdas cuando me pediste que me casara contigo?
- Sí.
- Dijiste que habías soñado que envejeceríamos juntos.
- Y así fue.
- Regresa para que ambos podamos volver a ser jóvenes.
Cuando se llega a la orilla del subconsciente se pierde el sentido de la realidad.
¿Y si te dijera que todo lo que sueñas es realidad, y que lo que crees que vives es un sueño?
Vistas de página en total
martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Pi y Richard Parker
Supongo que la vida se basa en un acto de dejar las cosas pasar, pero lo que siempre me dolerá es no tomar un momento para decir adiós...
jueves, 7 de marzo de 2013
Con los terroristas
¿Creíais que lo habíais visto todo? Os faltaba por presenciar el fin de la lógica humana...
Maestro Eastwood
- A veces creo que los tres subimos a aquel coche y que todo esto es un sueño, ¿sabes?
- Un sueño sí..
- En realidad, aún somos niños de 11 años encerrados en un sótano imaginando nuestra vida si hubiésemos escapado.
- Un sueño sí..
- En realidad, aún somos niños de 11 años encerrados en un sótano imaginando nuestra vida si hubiésemos escapado.
Mystic River, 2003
viernes, 1 de marzo de 2013
Nim
En la década de los 70, un grupo de investigadores neoyorquinos llevaron a cabo un proyecto científico cuyo fin era el de enseñar el lenguaje de signos a un chimpancé desde pequeño. Criarlo como un humano más en un entorno familiar. Con una variación del 2,3% del adn humano al adn primate sólo se podían conseguir resultados satisfactorios, obviamente si las dos partes implicadas cumplían su función. Algo no salió como se esperaba. Era Nim el que estaba enseñando y el humano el que no quería aprender.
lunes, 18 de febrero de 2013
Un buen regalo
"Empieza el juego, quien no haya llegado ya no juega. Se precisan 1000 puntos. El primer clasificado ganará un carro blindado nuevo. Menuda suerte. Cada día leeremos la clasificación por ese altavoz de allí, al último clasificado le colgaremos un cartel que dirá: "asno". Aquí en la espalda. Nosotros estamos en el equipo de los súper malos que gritan sin cesar, quien tenga miedo pierde puntos. En tres casos se pierden todos los puntos: los pierden, uno, los que empiezan a llorar, dos, los que quieren ver a su mamá, tres, los que tienen hambre y piden la merienda. ¡Nada de eso! Es muy fácil perder puntos, porque hay hambre. Yo mismo ayer perdí 40 puntos porque no pude aguantar y pedí un panecillo de mermelada. De albaricoque. Y el de fresa. Y nada de chucherías porque nosotros nos os vamos a dar, nos las comemos todas nosotros. Yo ayer me comí 20. Me duele la barriga. Pero estaban buenas. Os lo aseguro. Perdonad que me vaya enseguida pero estamos jugando al escondite y si no me tocará pagar..."
Güido, el traductor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


